El yacimiento arqueológico del Cerro de los Indios, en el noroeste de Santa Cruz, es el más antiguo de la provincia y el de más fácil acceso para el turismo, a cuatro kilómetros del ejido urbano de Lago Posadas, en una zona llana que permite visitarlo aún en invierno.

Las pinturas rupestres y grabados hechos hasta hace casi 4.000 años están al alcance de la vista desde el exterior, sin necesidad de trepar o internarse en la montaña para verlas.

Figuras humanas y de animales, dibujos geométricos y réplicas de huellas de patas y manos, permanecen grabadas o dibujadas con pintura indeleble sobre las rojizas paredes del cerro.

Debido a esa fácil accesibilidad, autoridades de Lago Posadas sólo permiten su visita con guía local, que se debe solicitar en la Oficina de Turismo de esta localidad.

Lago Posadas ocupa unas 28 manzanas y tomó un camino que pronto se convirtió en una huella, cuyas sinuosas paralelas cruzaban el valle rumbo a los cerros, entre los que se destacaba el De los Indios, por su color rojizo y sus paredes perpendiculares al suelo. Desde lejos se advertía que este cerro tiene una conformación geológica particular.

Mientras los estratos de las otras elevaciones manifiestan su origen sedimentario, éste es claramente una afloración rocosa de las más duras. Hay decenas de pinturas en colores negro y rojo de distintas tonalidades, con planos, líneas y puntillados, sobre la roca fresca, pulida o patinada, lo que según el guía indica que datan de distintos momentos, de entre 900 a 3.900 años.

Entre ellas hay figuras humanas y de animales -guanacos y cérvidos-, expuestos en forma individual o grupales y también en escenas de caza. Algunos de esos animales tienen barrigas prominentes, por tratarse de hembras preñadas, mientras una figura felina, solitaria y de mayor tamaño, se destaca del resto por estar hecha con prolijos y numerosos puntos oscuros.

El cerro está en una cuenca considerada baja, de entre 200 y 300 metros sobre el nivel del mar, con pendiente hacia el Océano Pacífico, que fue habitada por las culturas tehuelche y pretehuelche. El lugar ofrecía a sus habitantes agua del lago y ríos, abundante leña y caza de variadas especies, además de la ventaja estratégica de una amplia visibilidad de los alrededores.

Mientras un corto recorrido lleva al turista desde el pueblo al cerro, además de turismo arqueológico, el pueblo de Lago Posadas ofrece recorridos por los lagos Posadas y Pueyrredón, escaladas al cerro San Lorenzo y senderismo.